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CANYONING BARCELONA

BARRANCOS DE INICIACIÓN

En este apartado agrupamos una buena cantidad de bonitos descensos de barranquismo de iniciación en Catalunya, tanto en la provincia de Barcelona cómo otras localidades próximas a la ciudad.

Pudiendo encontrar barrancos acuáticos, secos, aptos para hacer con niños, etc, todos válidos para la iniciación al descenso de barrancos.

Información de barranquismo en Barcelona y alrededores

De todos ellos aquí encontrarás la información necesaria para iniciar el descenso por tu cuenta o bien valorar si debes hacerlo con un guía de descenso de barrancos. Si aun así tienes dudas, recuerda que puedes contactar con nosotros y te ayudaremos encantados.

Hay que tener en cuenta siempre la necesidad de llevar a cabo una correcta planificación de la actividad para asegurar la máxima seguridad del grupo.

Preguntas frecuentes sobre la iniciación al barranquismo

Algunas de las preguntas que nos hemos realizado todas y todos cuando vamos a empezar en el bonito mundo del barranquismo se repiten a menudo, aquí intentamos responder a la mayoría de ellas, pero recuerda, si no has encontrado respuesta a tu pregunta, no olvides que puedes contactarnos !

¿Qué hago si necesito gafas para ver durante la práctica del barranquismo?

No es una respuesta fácil de responder, puesto que es algo muy personal y cada uno encuentra su solución. Las opciones más comunes son tres.

Prescindir de ellas, aunque por desgracia no todos podemos prescindir de nuestras gafas sin que ello añada riesgos a nuestra actividad.

Llevar lentillas, de llevarlas, es importante conocer como reaccionan nuestros ojos en combinación con ellas y las inmersiones y el contacto prolongado con el agua. Puede ser recomendable acompañar el uso de lentillas con el de gafas de buceo o natación para evitar desplazamientos, irritaciones, y otras reacciones indeseadas.

Si se decide llevar las gafas, es imprescindible llevarlas atadas con un cordón para minimizar el riesgo de perderlas. Habitualmente, se usan las gafas viejas para el descenso, y se llevan unas de repuesto en el coche por si tenemos algún inconveniente con las que llevaremos durante el descenso, ya sea por rotura, pérdida, etc.

¿Qué preparación física necesito para la iniciación al descenso de barrancos?

Aunque hay quien dice que no se requiere de ninguna preparación específica, para iniciarse en la práctica del barranquismo es imprescindible conocerse a uno mismo para saber si se tiene o no la forma física para acometer un determinado descenso. Ante la duda, es mejor optar por un barranco de menor envergadura.

Debemos saber que el barranquismo es una actividad muy completa que exige de una amplísima variedad de habilidades, caminaremos en todo momento por terreno irregular, treparemos y destreparemos bloques, saltaremos, nadaremos, etc.

Además, si no se contrata a un guía, o se va en compañía de una persona conocedora de las técnicas necesarias para una progresión segura, es imprescindible disponer de la formación y la practica adecuadas al descenso que nos estamos planteando. Hay muchos conocimientos que debemos adquirir, así como técnicas y materiales a conocer antes de realizar nuestros primeros descensos de forma autónoma.

¿Es imprescindible saber nadar?

Probablemente estaremos de acuerdo en que no es imprescindible en todos los barrancos, puesto que es imposible generalizar en un medio que no siempre tiene porqué ser acuático, puesto que es obvio que también existen barrancos secos.

En cualquier caso, si que es imprescindible saber nadar, y además nadar bien y conocer los movimientos de aguas en barrancos con un alto componente acuático.

¿Son obligatorios los saltos?

No, y hay que ser tajante en esto.

Los saltos y toboganes son para la mayoría de personas la parte más divertida del barranquismo, por esta razón, barrancos como el Llech son tan populares entre el mundo barranquista.

Aun así, es muy extraño encontrar saltos de medianos a altos sin la instalación necesaria para salvar el desnivel mediante el descenso por cuerda.

Nunca y bajo ningún concepto debemos sentirnos presionados a realizar un salto si tenemos miedo. Un salto sin decisión, con el miedo dentro del cuerpo puede entrañar peligros de malas recepciones y lesiones graves.

¿Es muy difícil rapelar?

No, aunque si te planteas esta pregunta, te recomendamos muchísimo formarte o contratar un guía para descender un cañón.

El rápel es una técnica relativamente fácil de aprender, pero que requiere de una realización acorde a unos protocolos de seguridad para evitar las graves consecuencias que un error nos puede provocar.

En el caso de realizar un descenso con guía, realizaremos las maniobras bajo la supervisión de un profesional, además de poder contar con su aseguramiento con una cuerda auxiliar para minimizar aún más el riesgo de accidente.

¿Se puede hacer iniciación al barranquismo con niños?

Se puede, siempre y cuando programemos y planifiquemos el descenso según sus capacidades y dispongamos de la compañía de un guía o los conocimientos necesarios para acompañarles y que su iniciación al barranquismo les resulte una actividad agradable.

¿A partir de qué edad puede un niño realizar descenso de barrancos?

Aunque dependerá más de sus habilidades motrices y su agilidad, se acostumbra a estipular una edad mínima de entre 6 y 7 años para iniciar a los niños y niñas al barranquismo.

Para edades menores, podemos introducirlos en el medio acuático mediante pequeños trekkings acuáticos por arroyos de poca envergadura.

¿Cuál es la mejor época para la práctica del barranquismo?

Pues variará en gran medida según el barranco que tengamos en mente, puesto que hay barrancos a los que no es aconsejable acudir en primavera hasta que termine el deshielo por las condiciones de caudal y temperatura del agua.

Del contrario, los hay que precisan del aporte hídrico extra de las lluvias primaverales para ofrecernos un estado óptimo del caudal para disfrutar al máximo de su descenso.

Otros, en cambio, serán desaconsejables en épocas de lluvias por presentar un caudal altamente inestable, debiendo evitar así nuestra exposición a posibles crecidas con los riesgos que ello conlleva.